domingo, 31 de agosto de 2008

El Legado Intocable (final)


Observó familias, espíritus unido y amados y supo que las felices existencias de Seibrum eran el pasar más hermoso que a un ser le pueda tocar.
Observó también la muerte, que, producto de extraños ciclos, se encarnaba de manera sobrecogedora en abultados vientres femeninos.
No necesitó mucho tiempo para preguntarse por qué él, siendo uno más en la infinitud de lo conocido, sentía en su interior el creciente impulso de trascender, de ir más allá, de romper las barreras y dejar huella. Sólo sabía que de éste impulso nacería el cambio, que las vidas sin sentido y hedonismo implícito se dejarían de suceder y que de la autorrealizacion nacería la eterna felicidad para su pueblo.
De inmediato se supo iluminado, renegó de todo maestro y creencia y, consciente de su propia sabiduría, elevó su mirada al firmamento, como exigiendo un lugar para él en las estrellas.
Acalorado por su luz, fue y llevó su mensaje a todo aquel que se le cruzó, a través de los mares y los océanos, en lo alto de las cumbres y lo profundo de los valles hasta que todo lo creado supo de las nuevas concepciones de las cuales su propia existencia debía ser protagonista.
Se había alcanzado un nuevo nivel espiritual, nunca más se excluiría al tiempo de ningún contexto pues las vidas tenían ahora un objetivo y el trabajo que ello implicaba merecía gran dedicación.
Todos los animales y hombres se concentraban en esa luz, luz conocida pero jamás alcanzada.
Mas, no sabía Sesgor que no volvería a ver rostros sonrientes adornando los amaceres de Seibrum, pues sus pueblos empezaron a perecer, pues buscaban sin encontrar y competían por ser los primeros en formar parte de la utopía, sin embargo no lograban más que perderse en la confusión.
Mil años después comprendió este gran Bezalio que había cometido un grave error, pues la base de la vida no está en la búsqueda de satisfacción sino en la utilización de la naturaleza en pos de la naturaleza misma...

Sin embargo, queridos lectores, no he querido terminar este relato, pues cada quien, si es sabio, sabrá cómo debe terminarlo.

1 comentario:

Aerolíneo dijo...

Tienes razon hay mil analogias de esta historia, la primera que se me vino a la mente: un jesus dandose cuenta de lo que hizo...
Muy bien escrito me gusto mucho
saludos mi compañero de amputacion de virilidad de metro! XD