No sé qué ocurre, si la nata de la leche que lleva varios dias servida se hizo alimento de moscas o si las moscas comenzaron de pronto a nacer de las raíces de la tierra para alimentarse de sus mejores creaciones, como una regurjitación geofágica de la Pachamama.
Alguna de esas dos cosas debe ser.
Es que la sociedad posee un estómago de ácidos ciegos, que consumen todo desde adentro casi sin saciarse nunca, sin distinguir más que a su propia molécula constituyente, para así aniquilar todo intento de reivindicación de las minorías razonables.
Esta cosa de los macropoderes dominantes se desbocó y, peor aún, cayó en malas manos y de manera mal habida... y a vista y paciencia de decenas de generaciones.
La vaca tiene la teta cansada, pero sigue siendo ordeñada... el caballo tiene las herraduras en las rodillas, pero sigue andando sin dejar de sangrar...
Es una era de vómitos reciclados y fecas que sirven de comida, una era de sexo descarriado y negación ante el futuro.
El vulgo, ignorante y poco reflexivo, se suma con frecuencia a la ilusión colectiva que dió origen a la sensación de "presente", algo que el hombre jamás consideró más que como algo existente pero imperceptible, excepto en los años que hoy corren, en que se oye usualmente decir "yo vivo el presente, sin pensar en el mañana".
Qué burda excusa para no parecer incapacitado de planificar, de ser consecuente!
Es el miedo al error el que conduce al error mismo, es el escapar de las presiones del perfeccionismo el que nos hace ser imperfectos.
El mundo se apaga y no es por otra cosa que por cobardía, por el tan aparentemente extinto miedo al fracaso.
Alguna de esas dos cosas debe ser.
Es que la sociedad posee un estómago de ácidos ciegos, que consumen todo desde adentro casi sin saciarse nunca, sin distinguir más que a su propia molécula constituyente, para así aniquilar todo intento de reivindicación de las minorías razonables.
Esta cosa de los macropoderes dominantes se desbocó y, peor aún, cayó en malas manos y de manera mal habida... y a vista y paciencia de decenas de generaciones.
La vaca tiene la teta cansada, pero sigue siendo ordeñada... el caballo tiene las herraduras en las rodillas, pero sigue andando sin dejar de sangrar...
Es una era de vómitos reciclados y fecas que sirven de comida, una era de sexo descarriado y negación ante el futuro.
El vulgo, ignorante y poco reflexivo, se suma con frecuencia a la ilusión colectiva que dió origen a la sensación de "presente", algo que el hombre jamás consideró más que como algo existente pero imperceptible, excepto en los años que hoy corren, en que se oye usualmente decir "yo vivo el presente, sin pensar en el mañana".
Qué burda excusa para no parecer incapacitado de planificar, de ser consecuente!
Es el miedo al error el que conduce al error mismo, es el escapar de las presiones del perfeccionismo el que nos hace ser imperfectos.
El mundo se apaga y no es por otra cosa que por cobardía, por el tan aparentemente extinto miedo al fracaso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario